A lo largo del verano has podido recolectar frutas y hortalizas. Pero en septiembre comienzan las recolecciones mucho más duraderas y «almacenables».

Nos referimos a las frutas de pepitas: peras, manzanas… Todas ellas se mantendrán en tu despensa largo tiempo, consiguiendo vitaminas y minerales naturales a tu disposición hasta el invierno. Sólo debes conseguirles un almacén fresco y seco.

Y también es este mes, fin y principio de todas las actividades agrícolas y jardineras. Debes recolectar masivamente las hortalizas principales de todo huerto: tomates, pimientos y berenjenas, no vayan a estropearse con las primeras lluvias abundantes y noches frescas.

También puedes encargarnos tus bulbos de otoño, preparar el terrreno para la siembra otoñal del césped y plantar arbustos perennifolios, como laureles, lauros o bojes.